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👑 El Rey viene pronto – Esperanza más allá del fin


🙌 21 de septiembre – He aquí, este es nuestro Dios

Tema del mes: La segunda venida de Jesús – El día de la gloria
Tema anual 2026: «Pronto viene el Rey – Esperanza más allá del fin»


📖 Texto bíblico central del día

«Y se dirá en aquel día: He aquí, este es nuestro Dios; le hemos esperado, y nos salvará. Este es el SEÑOR; le hemos esperado. Nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.»
Isaías 25:9


🌅 Devocional del día

El clamor de los redimidos en la segunda venida de Jesús está lleno de asombro, alegría y certeza: «He aquí, este es nuestro Dios». Estas palabras no son la reacción de personas que se encuentran de repente ante un ser desconocido. Son las palabras de quienes han esperado, creído, orado y aguardado durante mucho tiempo. Reconocen al Señor que viene. En su gloria no ven a un extraño, sino al Dios a quien confiaron su vida.

Este reconocimiento es precioso. Hoy el pueblo de Dios vive por fe. No vemos a Cristo con nuestros ojos, pero lo conocemos por medio de su Palabra. Reconocemos su amor en la cruz. Experimentamos su paciencia en nuestra debilidad. Percibimos su dirección, a veces claramente y otras veces de manera oculta. Nos aferramos a sus promesas aun cuando su cumplimiento todavía está por venir. Pero cuando Jesús regrese, la fe se convertirá en visión. Entonces el corazón dirá: Es él. Este es mi Redentor. Este es mi Dios.

Isaías describe una esperanza que ha sido sostenida durante la espera. Dos veces aparece la expresión: «le hemos esperado». Esto muestra que la alegría de los redimidos tiene una historia detrás. No han vivido solamente un momento, sino que han recorrido un camino. Han esperado cuando todo estaba oscuro. Han esperado cuando las oraciones todavía parecían no tener respuesta. Han esperado cuando el mundo se burlaba de las promesas de Dios. Han esperado porque la Palabra de Dios era más fuerte que lo visible.

En aquel día esta esperanza será confirmada. Ninguna confianza depositada en Cristo habrá sido en vano. Ninguna oración silenciosa habrá carecido de significado. Ninguna lágrima derramada en la fe habrá sido olvidada. Los redimidos no dirán: Nos equivocamos. Dirán: Este es nuestro Dios. Él ha cumplido lo que prometió. Nos ha ayudado. Nos ha salvado. Nos ha sostenido hasta este día.

El clamor «He aquí, este es nuestro Dios» es también expresión de una relación personal. Los redimidos no dicen solamente: Este es Dios. Dicen: Este es nuestro Dios. Él no les pertenece en el sentido de una posesión humana; son ellos quienes le pertenecen a él en el pacto de su gracia. Él los creó, redimió, guió y preservó. Lo aceptaron como su Señor y ahora lo ven como su Rey que viene. Por eso, la segunda venida de Jesús no es solamente un acontecimiento de poder, sino también un día de reconocimiento.

El Dios en quien hemos confiado

Es fácil confiar en Dios cuando todo es claro y comprensible. Es más difícil aferrarse a él cuando el camino se vuelve oscuro, las respuestas no llegan y el corazón se cansa. Sin embargo, precisamente durante la espera crece una fe profunda. Los redimidos han aprendido a valorar el carácter de Dios por encima de sus circunstancias cambiantes. Han esperado porque Dios es fiel.

Ellen G. White escribió:

«Pronto el cielo se abrirá y nuestro Salvador aparecerá. Ningún ojo humano dejará de contemplarlo.»

— Maranatha, p. 287

Cuando aparezca el Salvador, el pueblo de Dios reconocerá que cada promesa era verdadera. El cielo se abrirá y la iglesia que espera no permanecerá en la incertidumbre. Verá a su Señor y confesará con alegría: Este es nuestro Dios.

🌿 Una esperanza que se convierte en alegría

Isaías relaciona el reconocimiento de Dios con el júbilo: «Nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación». La alegría de los redimidos no es superficial. Surge de una historia de salvación. Nace del perdón, de la protección, de la paciencia y de la redención. Es la alegría de personas que saben que no llegaron a la meta por sus propias fuerzas, sino por la gracia de Dios.

Esta alegría comienza ya hoy. Aunque todavía no veamos a Jesús, podemos alegrarnos en su salvación. Podemos saber que Dios no está contra nosotros, sino a favor de nosotros en Cristo. No nos conduce hacia el vacío, sino hacia el cumplimiento. Su ayuda puede parecer a veces diferente de lo que esperábamos, pero es real. Llegará el día en que miraremos hacia atrás y reconoceremos con cuánta fidelidad nos sostuvo.

🕊️ Decir ya hoy «nuestro Dios»

El clamor de los redimidos en el día de la segunda venida no comienza solamente en el futuro. Se prepara hoy en el corazón. Quien entonces quiera decir: «Este es nuestro Dios», puede aprender hoy a decir: «Tú eres mi Dios». No solamente con palabras, sino con confianza, entrega y obediencia. La fe reconoce a Dios como Señor ya ahora, aun antes de que los ojos contemplen su gloria.

Tal vez tu camino hoy todavía está lleno de preguntas sin respuesta. Tal vez no comprendes todo lo que Dios permite. Tal vez estás esperando ayuda, claridad o consuelo. Entonces puedes aferrarte a Isaías 25:9. Llegará el día en que la ayuda de Dios se hará visible. Llegará el día en que los redimidos ya no tendrán que preguntarse si su esperanza era correcta. Verán, se alegrarán y dirán: Este es nuestro Dios.

La segunda venida de Jesús será el día de la esperanza cumplida. El Señor a quien amamos por fe aparecerá visiblemente. El Dios en quien hemos confiado revelará su salvación. El Redentor a quien hemos esperado vendrá. Por eso, el pueblo de Dios puede vivir ya hoy con un corazón sereno: nuestra esperanza no será defraudada. Pronto diremos: He aquí, este es nuestro Dios.


🙏 Oración

Querido Padre celestial,

gracias por la esperanza de que un día podremos ver a Jesús y reconocer: Este es nuestro Dios.

Ayúdame a confiar en ti hoy, aun cuando todavía no vea ni comprenda todo.

Fortalece mi esperanza cuando la espera se haga larga y guarda mi corazón del cansancio y de la duda.

Permíteme vivir ya hoy de tu gracia y reconocerte como mi Dios.

Prepárame para el día en que mi fe se convierta en visión y pueda alegrarme en tu salvación.

Amén.


💭 Pensamiento del día

Los redimidos no verán al Cristo que viene como a un extraño, sino como al Dios en quien confiaron y cuya salvación esperaron.


💡 Aplicación personal

  1. Lee Isaías 25:8–9.
    ¿Dónde necesitas hoy una nueva esperanza para poder confiar en Dios incluso mientras esperas?
  2. Ora: «Dios mío, ayúdame a confiar en ti hoy hasta el día en que te vea en gloria.»
  3. En la práctica: Escribe o pronuncia conscientemente hoy una frase de confianza: «Tú eres mi Dios, y espero en tu salvación.»

🌺 Versículo final

«Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; él nos guiará aun más allá de la muerte.»
Salmo 48:14