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🤩 Historias bíblicas para maravillarse

Donde los milagros de Dios se hacen grandes – para niños pequeños y grandes


🕵️ Nehemías capítulo 6 – Una trampa para Nehemías

⚠️ Cuando alguien quiere detenerte


🌅 Introducción

El muro alrededor de Jerusalén estaba casi terminado. Lo que muchas personas habían considerado imposible se había hecho realidad. Piedra por piedra, los trabajadores habían reconstruido las partes destruidas. A pesar de las burlas, las amenazas y muchas dificultades, la obra había avanzado.

Para los enemigos de Jerusalén, la situación se volvía cada vez más seria. Habían esperado que la gente se rindiera. Pero justamente eso no había sucedido. Ahora quedaba muy poco trabajo antes de que el muro estuviera completamente terminado.

Entonces los enemigos decidieron intentar un nuevo plan. Si no podían detener a los trabajadores, querían detener al hombre que dirigía todo el proyecto: Nehemías.

Este capítulo cuenta cómo Nehemías escapa de varias trampas y, aun así, alcanza su objetivo.


📖 La historia bíblica


📨 Una invitación amable con un plan secreto

Cuando Sanbalat, Tobías y los otros adversarios oyeron que el muro estaba casi terminado, enviaron un mensaje a Nehemías. Lo invitaron a una reunión en un lugar llamado Ono.

A primera vista, la invitación parecía amable. Tal vez parecía que por fin querían hacer las paces o hablar de asuntos importantes.

Pero Nehemías reconoció que algo no estaba bien. Aquellos hombres le habían causado dificultades una y otra vez en el pasado. ¿Por qué ahora, de repente, iban a ser sus amigos?

Por eso Nehemías pensó cuidadosamente. No se dejó engañar por palabras bonitas.

Finalmente comprendió que la invitación era una trampa. Sus adversarios querían hacerle daño y apartarlo de su importante tarea.

Por eso Nehemías envió una respuesta clara. Explicó que estaba ocupado en una gran obra y que no podía abandonarla.

El muro era más importante que aquella reunión.

🔄 La misma tentación una y otra vez

Pero los adversarios no se rindieron. Cuatro veces enviaron la misma invitación.

Tal vez esperaban que Nehemías se cansara en algún momento. Tal vez creían que podría cambiar de opinión si le preguntaban suficientes veces.

Pero cada vez recibieron la misma respuesta.

Nehemías se mantuvo firme en su decisión.

Sabía cuál era su tarea y no permitió que lo apartaran de ella.

Eso no siempre era fácil. A veces la presión constante puede desgastar a las personas. Pero Nehemías no permitió que los planes de sus enemigos determinaran sus decisiones.

Su mirada permaneció fija en el objetivo.

✉️ Una carta llena de mentiras

Cuando las invitaciones no tuvieron éxito, los adversarios intentaron otra cosa. Esta vez enviaron una carta abierta.

En ella afirmaban que Nehemías quería hacerse rey. Difundieron el rumor de que Jerusalén quería rebelarse contra el Imperio persa.

Si esas noticias llegaban al rey, podrían traerle grandes problemas a Nehemías.

Los adversarios esperaban asustarlo.

Tal vez querían que pensara: “¿Y si la gente cree estas mentiras?”

Pero tampoco esta vez Nehemías se dejó atemorizar.

Respondió que aquellas afirmaciones eran simplemente inventadas. Nada de eso era verdad.

Entonces hizo algo que hacía a menudo cuando llegaban las dificultades.

Oró.

“Ahora, pues, fortalece mis manos”, le pidió a Dios.

Con esta breve oración puso sus preocupaciones en las manos de Dios.

🏛️ Otra trampa más

Pero los adversarios todavía no se habían rendido.

Un día Nehemías visitó a un hombre llamado Semaías. Este le dijo que se acercaba un gran peligro. Afirmó que los enemigos vendrían para matar a Nehemías.

Luego hizo una propuesta. Nehemías debía esconderse en el templo para salvar su vida.

Tal vez al principio eso sonaba razonable. ¿Quién no intentaría protegerse de un peligro?

Pero Nehemías notó rápidamente que también aquello era una trampa.

Sabía que, como hombre común, no podía entrar simplemente en una parte del templo reservada solo para los sacerdotes.

Si lo hacía, actuaría contra los mandamientos de Dios.

Además, reconoció que Dios no lo había llamado a huir por miedo.

Por eso rechazó también esa propuesta.

Más tarde se descubrió que algunos adversarios habían pagado a Semaías por ese mensaje falso.

🧱 El muro queda terminado

A pesar de todos los intentos de detenerlo, Nehemías siguió trabajando.

Los constructores no se rindieron. Día tras día colocaban piedras una sobre otra, reparaban las últimas partes y completaban la obra.

Finalmente llegó el gran día.

El muro estaba terminado.

Solo cincuenta y dos días habían necesitado las personas para completar aquella obra enorme.

Para todos los que habían conocido los muros destruidos, era difícil de creer.

Donde antes había ruinas, ahora se levantaba un fuerte muro protector alrededor de Jerusalén.

La gente podía ver lo que Dios había hecho por medio de un pueblo decidido.

😲 Los adversarios reconocen la mano de Dios

Cuando los enemigos oyeron que la obra había sido terminada, quedaron profundamente impresionados. Habían intentado todo para impedir la construcción.

Se habían burlado, habían amenazado, habían difundido rumores y habían preparado trampas.

Pero nada de eso había funcionado.

Finalmente, incluso los adversarios tuvieron que reconocer que esta obra no era solo un logro humano.

Vieron que Dios había ayudado a su pueblo.

Las personas en Jerusalén habían construido, pero Dios les había dado fuerza, valor y protección.

Por eso el muro se mantenía ahora firme y fuerte ante los ojos de todos.

🌟 Una victoria de la perseverancia

Este capítulo muestra que las grandes tareas suelen volverse especialmente difíciles justo antes de llegar a la meta. Precisamente cuando el muro estaba casi terminado, los adversarios intentaron con todas sus fuerzas detener a Nehemías.

Pero Nehemías permaneció tranquilo. No se dejó dominar ni por el miedo ni por las mentiras. Una y otra vez confió en Dios y se concentró en su tarea.

Al final, el muro quedó terminado.

No porque no hubiera obstáculos, sino porque las personas siguieron trabajando a pesar de los obstáculos.

Así Jerusalén no fue protegida solamente por piedras, sino también por la fe y la fidelidad de las personas que confiaron en Dios.


🌅 Lo que muestra este capítulo

Este capítulo muestra que, a veces, las personas se desaniman con más fuerza justo antes de alcanzar la meta. Pero Dios puede ayudar a permanecer firmes.

Además, aprendemos de Nehemías que la sabiduría significa no aceptar toda invitación y no creer toda voz.


🟣 Resumen

Los adversarios intentan varias veces atraer a Nehemías a trampas. Envían invitaciones, difunden mentiras e intentan asustarlo. Pero Nehemías permanece firme y confía en Dios. Finalmente, el muro de Jerusalén se termina en solo 52 días, e incluso los enemigos reconocen que Dios ha ayudado.


💚 Mensaje para los niños hoy

Cuando hacemos algo bueno, pueden aparecer dificultades. Pero no tenemos que rendirnos. Dios puede darnos sabiduría y valor.

También es importante no creer todo lo que otros dicen, sino pensar con cuidado y confiar en Dios.


💭 Impulso para reflexionar

🔸 ¿Alguna vez has vivido una situación en la que alguien quiso distraerte de una tarea importante?
🔸 ¿Por qué es importante mantenerse firme en las buenas decisiones?
🔸 ¿Cómo puede ayudar la oración cuando uno no está seguro?

🧒 👧 👦

💌 Invitación a Nehemías capítulo 7

🏰 La ciudad detrás de los muros

El muro está terminado. Se ha alcanzado una gran meta. Pero Nehemías sabe que el trabajo aún no ha terminado.

Ahora se trata de las personas que viven en la ciudad. ¿Quién vigilará las puertas? ¿Quién asumirá responsabilidad? ¿Y cómo puede Jerusalén volver a ser una ciudad llena de vida?

¡Ven y descubre el siguiente capítulo!


🔔 Avance de Nehemías capítulo 7

🚪 Más que solo muros

Las piedras están firmes. Pero una ciudad necesita más que muros.

👉 ¿Quién protegerá Jerusalén?
👉 ¿Por qué Nehemías descubre una lista antigua?
👉 ¿Y qué tiene todo esto que ver con la fidelidad de Dios?

✨ En el próximo capítulo veremos cómo, después del gran proyecto de construcción, comienza una nueva etapa.